Capítulo 15. Evaluación médica.
Benjamín Drake.
La noche anterior había sido un fracaso táctico de proporciones desastrosas.
No por la logística, ni por la seguridad del palacio, sino por el control que creía tener sobre mí mismo.
Mientras caminaba por los pasillos hacia mi despacho, el eco de mis propias botas contra el mármol aún recordaba lo que sucedió con Fenrir.
Mi lobo no estaba dormido; estaba agazapado, mostrando los colmillos contra las paredes de mi mente.
Aún podía olerla. El aroma de la Señorita Wardwell —coco y