Capítulo 14. Búsqueda implacable
Elizabeth Wardwell
Horas más tarde, el sonido de la puerta abriéndose me sobresaltó. No era Lucio. No era una doncella. El aire en la habitación cambió de golpe, volviéndose más pesado, más denso.
El aroma a chocolate y madera llenó el espacio antes incluso de que lo viera… Drake.
Se detuvo en el umbral, su figura imponente contra la luz del pasillo. Llevaba una camisa negra de lino y pantalones tácticos del mismo tono, una versión menos formal de su uniforme que no lograba restarle un poco de