Baldassare
Recibo el escozor en mi mejilla.
Me gané este bofetón…
Nuestro padre nos dio una efusiva bienvenida.
A puro bramidos.
Llegar a casa nunca se sintió incorrecto.
El ambiente jamás había sido intolerable.
Podía haber diferencias, opiniones contrarias, incluso rebeldía por mi parte, pero esto…
Esto es como si no perteneciera.
Los ojos de cada soldado me juzgan.
No basta con la mirada cargada de reproche del capofamiglia. Quieren asegurarse de que entienda que he fallado a la organización.