Allegra se encontraba algo somnolienta cuando sintió los labios de Dante, segundos después escuchaba la puerta del baño, esa mañana regresaban a París.
—Puedes dormir durante el vuelo – Dante le sonrió, satisfecho y divertido ante la somnolencia de su esposa. Estaban a punto de salir de la sala de espera, cuando un hombre de traje y cabello cano, seguido de un guardia de seguridad, se les acercó.
— ¿ John? – Dante cruzó la habitación para saludarlo, frunciendo las cejas. El intercambio se hiz