Quiero descansar, en realidad, necesito que ella descanse, pero no puedo permitirlo.
Algo ha cambiado entre nosotros, algo ha cambiado para bien y es como si mi cuerpo no tuviera suficiente de ella.
Acabo de tenerla en mis brazos, acabo de ofrecerle varios orgasmos y, no sé cómo, pero de alguna manera, quiero más, necesito más de ella.
Le acaricio la espalda mientras la atraigo hacia mí pidiéndole permiso con la mirada, eso es todo lo que ella necesita para saber lo que quiero y, al parecer, el