Los ojos de Stacy se abren de par en par mientras siente el deseo recorrerle todo su cuerpo. Un hormigueo en la parte trasera de su cuello le indica que este es el momento que había estado esperando con tantas ansias desde que regresaron de la boutique.
—¿Quieres que usemos la corbata, corazón? —le pregunta él con un deje divertido en su tono de voz, pero los ojos oscuros por el deseo.
—Sí, por favor ¿vas a atarme? —pregunta ella con la curiosidad retratada en todo su rostro.
—Entre otras cosas