Las cejas de Stacy se contrajeron al darse cuenta de lo que eso significaba. Si Javier estaba tan seguro de que su hermano le había quitado y roto su teléfono celular con la excusa de protegerla, se debía a que esa no era la primera vez que lo hacía con alguna chica.
Él saca el teléfono de su bolsillo y se lo extiende con una expresión de lástima y preocupación dibujada en su rostro.
—¿A quién llamarás? No quiero líos con mi hermano.
—Necesito hablar con mi mamá. Desde que llegué aquí no lo he