Capítulo 104. Gran preocupación.
Annelise entró en la habitación de su hija, con el rostro enrojecido por la ira.
—¡Elizabeth! —exclamó con voz firme—, acabo de ver a Jacob salir de tu habitación como si huyera. Necesito una explicación inmediata.
La princesa, sorprendida y nerviosa, intentó articular una respuesta, pero no le salían las palabras y su madre la miraba con desdén, esperando que la verdad saliera a la luz.
—Madre, no es lo que piensas. Solo estábamos hablando...
Annelise la interrumpió alzando la voz.
—¡Basta! No