Mundo ficciónIniciar sesiónSe aparta de mí con brusquedad y su expresión no sé si es de sorpresa, amargura o de plano no puede procesar la información que le estoy dando. Me parece justo, ¿Qué esperaba? ¿Qué le pidiera ser una familia feliz? No, señor, yo no me regreso a Alemania sin que este hombre me entregue los papeles del divorcio firmados; no me importa tener que ver a semejante hombre de casi dos metros, con una mirada azul maravillosa,







