No es la primera vez que Horus me provoca el deseo de golpearlo pero esta vez ha sido diferente, puedo sentir mis dedos dolerme pero no puedo permitir que continúe siendo lo que siempre ha sido. Un estupido.
—Rhoesia, creo que tus chicos pueden encargarse desde aquí. —pido sin expresión alguna, mirando a Horus con desdén.
—¡Nuestros chicos! ¡Shiva estás a cargo bebé! —dice Rhoesia. Estoy segura que esto es lo mejor, ella me lo ha dicho que nada cambiará hasta que mi hermano comprenda el poder