Corremos nuevamente hasta salir en el primer piso donde seguramente los hombre de Moleyit están. Egor sujeta mi mano, por la expresion que continua teniendo estoy segura que todavía no asimila lo que he pedido.
Un disparo... no puede ser doloroso... ¿cierto?
La entrada principal como es de esperarse está llena de hombres trajeados. Una cantidad exagerada de hombres solo para llevarme.
¿Acaso soy una criminal?
Para ellos quizás lo soy, una desertora quizás...
—>>>Nefertiti... ¡Atrápenla!
—Ma