Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire estaba cargado de tensión, más denso que nunca. Las sombras de la noche se alargaban mientras caminábamos en silencio por el borde del campamento, nuestros pasos resonando en la tierra húmeda. Kian iba al frente, como siempre, con esa postura desafiante, casi arrogante, como si el mundo entero pudiera arrodillarse ante él. Yo lo observaba, sin poder evitarlo, incapaz de apartar los ojos de la figura imponente que representaba. Sin embargo, esa misma







