LVII

—¡Entra! —sonó la voz de Stefan, así que María Fernanda entró.

En cuanto sus ojos se posaron en aquel hombre de ojos verdes, consiguió sonreír. Lo que había pasado en el centro penitenciario había golpeado más fuerte de lo que ella hubiera esperado.

—¡Mi hada! —Se acercó a ella y la abrazó.

—Stefan.

—¿Cómo estás? Ya he visto que el centro penitenciario ha recibido a sus primeros presos. Va a ser duro, ¿verdad? ¿Manejar a ese tipo de gente?

Fernanda sólo lo miró pero decidió no decir nada más. —
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App