LXIV

Elijah siguió su camino por el parque de atracciones, no había ninguna señal de dónde podía estar ella, pero eso no le impidió seguir. Hubo momentos en los que quiso correr por su cuenta, pero la policía le pidió que se detuviera ya que no sabían con qué estaban luchando. Elijah tuvo que rezar y desear que María Fernanda estuviera bien. Él ya sabía que ella había sido atropellada, atraparon al hombre que hizo eso sólo para obtener la información necesaria. Al final, no le había hecho ningún dañ
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