Cuando Elijah llegó a la habitación que utilizaba el señor de la Fuente, pudo ver a través de la puerta que estaba ligeramente abierta un lado diferente de Adamaris, quizás el más vulnerable. Él nunca había visto ese lado de Adamaris, ella siempre fue la de la personalidad chispeante, la que no le importaba nada más que tener al hombre más guapo y exitoso con ella. Eso fue exactamente lo que pensó cuando fue detrás de ella y la encontró en manos de aquel desconocido que sólo quería aprovecharse