Capítulo 20. El fantasma de Luciana
Todos voltearon la mirada a la parte de atrás de la iglesia, intentando ver quién era la persona que se oponía, pero no lograban distinguir su rostro, ya que el sombrero que llevaba cubría gran parte de su cara.
La mujer comenzó a caminar con elegancia y firmeza por el pasillo central, avanzando con gracia hasta quedar frente a los novios.
Entonces, con voz serena, pero decidida, dijo:
—Padre, antes de explicar mis razones para oponerme a este matrimonio, me gustaría hacerle una pregunta.
—Sí,