Capítulo 140. No estás en condiciones de negociar
Maximiliano, como no quería que su hermano se enterara de lo que iba a hacer, lo envió a recoger el vehículo que había dejado en el hotel. De ese modo podría marcharse a otro lugar junto a Luciana, quien por nada del mundo lo dejaría ir solo.
Pues horas antes, el médico le había dicho que el corazón de Max se detuvo por unos instantes a causa de la sobredosis que le habían administrado. Solo recordarlo hacía que las manos de Luciana temblaran.
Nunca imaginó que, si hubiese llegado un poco más t