— ¿Dónde estabas Isabela? — Cuando la mujer bajo en la cocina por un vaso de leche no esperaba encontrarse allí con su marido — ¿Estabas muy a gusto con Alejandro Altamirano?
— Como que últimamente estas muy pendiente de mi Leonardo ¿Sabe tu amada de tus andanzas?
— Te hice una pregunta yo, así que estoy esperando la respuesta — Leonardo acorta la distancia e Isabela retrocede, pero el mueble de la cocina impide que de muchos pasos más.
— Leonardo, estoy cansada — Expuso ella, pero el hombre