Mundo ficciónIniciar sesiónMudarme parecía fácil. Tan fácil como empacar y llamar a
una empresa de mudanzas. Claro, fácil. Pero no contaba conLiv que odiaba la silla del coche, un coche nuevo que habíacomprado con el dinero del monstruo.Jason me había asegurado de que no necesitaba un cocheen Lake Spring, la casa estaba cerca del centro médico ytodo estaba ahí, tiendas, guardería, farmacia. Pero queríatener la posibilidad de marcharme cuando me apetecía, síquería ir a la c






