Adella sabía lo que parecían. En ese momento eran como esas parejas normales después de solucionar una estúpida discusión con la rendición de una de las dos partes implicadas. No lo apartó de su lado, y a pesar de lo molesta que estaba porque sus planes fueran un fiasco, en ese momento se concentró en el olor y el calor del cuerpo del rockero, y descubrió que la rendición no había sido de él, sino suya.
Más tarde satisfechos con la comida se dieron paso al Spa. Adella quería una sesión de masaj