Capítulo ciento diez. La cámara escondida
— — — — Narra Brad Lancaster — — — —
No pude dormir.
Me recosté en la cama junto a Amy, con la mirada fija en el techo, oyendo los latidos tranquilos de su respiración, que a ratos se volvían un suspiro. Dormía profundamente, una mano descansando sobre su vientre como si protegiera a los tres que crecían ahí dentro. Y yo... yo me sentía como un centinela atrapado entre la rabia y el miedo.
—¿Qué estás haciendo, idiota...? —murmuré en voz baja, sin espe