Nos quedamos esa noche Sell y yo dormidas en la alfombra, estando las dos completamente desnudas, estabamos en verano y no hacía ningún frío. Senti como me acariciaban mi sexo, abriendo mis ojos de pronto pues no sabia quien era el que me estaba acariciando.
—- Buenos días mi puta, ya veo que has decidido dormir con mi amante en vez con tu esposo — me dijo Mario.
—- No es verdad mi amor, solo que estabamos muy cansadas las dos y nos quedamos dormidas en la alfombra ¿como te encuentras? —- le pr