Nos quedamos esa noche Sell y yo dormidas en la alfombra, estando las dos completamente desnudas, estabamos en verano y no hacía ningún frío. Senti como me acariciaban mi sexo, abriendo mis ojos de pronto pues no sabia quien era el que me estaba acariciando.
—- Buenos días mi puta, ya veo que has decidido dormir con mi amante en vez con tu esposo — me dijo Mario.
—- No es verdad mi amor, solo que estabamos muy cansadas las dos y nos quedamos dormidas en la alfombra ¿como te encuentras? —- le pregunté a mi esposo.
—- Bien, pero quiero ir a la clínica, no es normal lo que me está sucediendo, algo malo tengo que tener — comentó mi marido.
—- Buenos días a los dos — nos dijo Sell cuando se despertó.
—- Buenos días, vaya dos prostitutas que tengo en mi casa, ¿lo pasasteis bien anoche las dos solas? —- preguntó mi marido.
—- Yo no tengo problema en enseñarte lo que pasó anoche si tu mujer quiere —- respondió ella sonriendo.
—- Si me admitis podíamos hacer un trio los tres ahora mismo —- con