Era por la tarde cuando mi esposo me llamó por teléfono diciéndome que estaba en camino para ir a la casa de mis amigos,
—- Bueno me marcho, Mario está a punto de venir — les dije triste.
Había pasado todo el día con Alicia y Dany, nos reímos, nos contamos como nos iba, recordamos cuando vivíamos juntos, las fechorías que hacíamos, como nos divertíamos y lo mucho que ahora los echaba de menos. Escuchamos el claxon de un coche asomando mi amiga a la ventana, mirandome despues a mi y a Dany.
—- Es tu querido esposo cariño — me dijo mi amiga.
—- Entonces me marcho, pero espero veros pronto —- les dije, dándonos dos besos los tres.
Me fui de la casa viendo a mi esposo de pie y con la puerta abierta del copiloto. Me acerqué a él, me puso sus manos en mi cintura, pegando sus labios a los míos, en un deseado y lujurioso beso.
—- Cuando lleguemos a casa hablamos muy en serio de tu falta, —- me dijo muy serio confundiéndose.
De camino a nuestra casa, todo fue silencio en el coche, pues no h