Era por la tarde cuando mi esposo me llamó por teléfono diciéndome que estaba en camino para ir a la casa de mis amigos,
—- Bueno me marcho, Mario está a punto de venir — les dije triste.
Había pasado todo el día con Alicia y Dany, nos reímos, nos contamos como nos iba, recordamos cuando vivíamos juntos, las fechorías que hacíamos, como nos divertíamos y lo mucho que ahora los echaba de menos. Escuchamos el claxon de un coche asomando mi amiga a la ventana, mirandome despues a mi y a Dany.
—-