Ya en el coche y animada por el vino que había bebido, me atreví a seguir hablando con Mario de lo que me pareció la reunión preguntándole si le había gustado mis amigos, viendo por un momento como el me sonreia y de vez en cuando dejaba de mirar la carretera para mirarme a mi.
—- Creo Keira que has bebido demasiado — me dijo riendo.
—- Puede ser, pero estaba feliz de volver a ver a mis amigos —- respondí.
—- Me alegra de que te hayas divertido, cuando quieras volvemos a cenar con ellos — me c