La noche de Madrid caía serena cuando el auto ingresó por las verjas de hierro forjado de la Residencia Fort. Las luces del camino interior se encendían al paso del vehículo, revelando la majestuosidad de la arquitectura bajo una luna orgullosa que parecía mirar la escena con complicidad.
El ambiente dentro del auto era cálido y pausado. Alessandro y Alicia Morgan intercambiaban comentarios en voz baja, aún sorprendidos por la cena en el Restaurante Cielo Madrid. El regalo, las flores, la exclu