Explícitamente vi el reaccionar de un cuerpo masculino a la hora de su culminación al éxtasis.
Segundos que parecieron eternos, viéndolo fijamente, no podía hablar, no podía moverme si quiera, miraba fijamente la mano que sostenía su miembro.
Quería decir algo, pero ¿qué?
La visión que tenía ante mí, desapareció entre sus calzoncillos, y se levantó rápidamente de la cama.
—¿Qué haces aquí?
Me quedé embelesada, intentando comprender lo que me estaba pasando.
—Yo… yo
Tenía el pulso acelerado, int