#20: Nora
Vincent sigue dormido a mi lado cuando me escapo de la cama a las seis de la mañana siguiente. Lucy está acurrucada contra su pecho, su manita cerrada en la camiseta de él, respirando despacio y tranquila. La imagen de los dos juntos suele calmarme. Esta mañana solo consigue apretar aún más el nudo que tengo en el estómago.
Camino descalza hasta la cocina, cierro la puerta con suavidad y me sirvo un café con las manos temblorosas. El mensaje anónimo sigue en mi teléfono como un cable