—Papi, mira un pajarito volando por allá —dice mi pequeña Daniela mientras corre por el jardín de la mansión. Mi princesa y mis dos príncipes ya tienen cinco años y son todo un terremoto.
—Sí, mi hermosa princesa. Pero trata de no ensuciarse mucho, porque tu mamá nos va a matar a los dos. Tenemos que ir a la casa de tu tía Abigail, hoy es el cumpleaños de los quintillizos —le recuerdo abrazándola y dándole un beso. Te amo, hija.
—Yo te amo mucho, papito, y quiero ir a mostrarle a Hanna y a Hele