María estaba en la bodega dándole un afrodisíaco a Carla.
—Ahora vas a tener una tarde con todos estos hombres —habló María mirando a Carla con odio, pero ella cogió a Carla a golpes "como un saco de boxeo'.
—María, mátame de una vez, te lo suplico —susurró Carla con lágrimas. —No lo voy a hacer. Primero vas a disfrutar con todos estos hombres, por casi matar a Sebastián.
Pero ya me tienes cansada con tantos gritos y lamentos, así que te quedas sin tu lengua —María agarró un cuchillo y se la co