Mundo de ficçãoIniciar sessãoValentina
Las rodillas me fallan. Me desplomo sobre la silla que había dejado en mi furia, aquella donde me sentaba frente a él hace apenas unos minutos, jugando a un juego que creía comprender. La madera está fría bajo mi cuerpo.
—No va a… no va a matarme —digo, intentando convencerme a mí misma—. No así. No por esto. Sería demasiado…







