Mundo ficciónIniciar sesiónValentina
El silencio, después de su partida, es peor que un trueno. Es un vacío denso, cargado del espanto de todos los que han sido testigos. Sigo de pie, el brazo entumecido, el aliento corto. El ardor en mi palma ha cedido el paso a un frío mortal que sube a lo largo de mi brazo, invade mi pecho, se desliza en mis huesos. ¿Qué he hecho? La pregunta gira en bucle, histérica, en mi cabeza. Ya no es un







