–Ella no es la mente maestra, Volkov, pero es la llave que abre tu caja fuerte porque tú mismo le diste acceso a los archivos la semana pasada cuando quisiste impresionarla con tu maldito poder –consigue articular el prisionero entre jadeos de dolor. – Bruno ya tiene un emisario que se comunica con ella dentro de tu propia casa, un maldito fantasma que burla tu seguridad y que le prometió sacarla de tu alcance a cambio de los códigos de los contenedores del norte.
–¿Un emisario dentro de mi ca