El crujido de las lámparas de cristal de Bohemia colgadas del techo del gran salón resuena como una sinfonía de opulencia y peligro, mientras las luces doradas se reflejan con una nitidez obscena sobre los trajes de alta costura y las joyas de diamantes de los hombres de negocios más peligrosos de la frontera norte.
Es una recepción privada de alta prioridad logística, una reunión de accionistas y capos organizada por el monopolio Volkov para consolidar las nuevas alianzas financieras tras la