–Está bien, acepto que te quedes conmigo esta noche en el departamento, Alice, pero no me pidan que haga planes para salir a ningún lado mañana porque de verdad no tengo las fuerzas físicas ni emocionales para hacerlo –cede Valeria con un suspiro profundo de resignación. – Vamos a terminar este café y regresemos a mi casa, por favor, porque siento que la cabeza me va a estallar de tanta mierda.
–Nos vamos inmediatamente, no se hable más del asunto –sentencia Richard poniéndose de pie de inmedi