El sol de la tarde se filtra de forma tímida entre las cortinas del edificio administrativo mientras Richard aguarda pacientemente en el pasillo central, sosteniendo entre las manos un vistoso arreglo de flores frescas que capta la atención de todos los presentes. Cada movimiento suyo es fríamente calculado, pues sabe que la presencia constante en la rutina diaria de Valeria se ha vuelto su mejor carta de presentación y el escudo perfecto para justificar su cercanía ante los ojos de cualquier o