Días después
–Le repito con absoluta firmeza que no existe la menor necesidad de que utilice ese tono amenazante y despiadado conmigo, señor Volkov –habla Nicolás en un susurro bajo, sumiso pero tembloroso, mientras tamborilea los dedos con evidente nerviosismo sobre el cristal pulido de su escritorio ejecutivo. Las órdenes directas de su corporativo internacional entraron con prioridad absoluta esta misma mañana a primera hora, por lo que mi prestigioso bufete de abogados no tiene la menor in