–Vaya, la niña tiene garras –murmura Bruno, soltando una risa queda que no llega a sus ojos. – Veo que el entrenamiento ha sido intensivo, Adrián. Lograste que repitiera el guion a la perfección.
–Ella no necesita guiones, Bruno, tiene suficiente inteligencia para destruir a hombres como tú usando la mitad de sus capacidades –sentencia Adrián, fijando una mirada implacable sobre su socio. – Lo que estás viendo no es una puesta en escena; es la realidad de lo que te espera si decides seguir jug