El vapor me envolvió mientras me apresuraba a vestirme con la misma ropa que había usado antes. La idea de salir en toalla frente a Lucas era impensable; ya le había dado suficiente material para sus perversidades por una noche.
Me aseguré de que cada botón estuviera en su lugar y de que el cabello no luciera completamente desastroso. Respiré hondo, preparándome mentalmente para cualquier comentario que pudiera lanzar apenas abriera la puerta.
Cuando salí, él seguía ahí, acostado en la cama com