La pregunta quedó suspendida entre nosotras, perdiéndose poco a poco en el murmullo distante de la fiesta. Apreté los labios, intentando calmar la sensación de irritación que se apoderaba de mí. Fruncí el ceño mientras los pensamientos se alineaban con lentitud. Lucas no era del tipo que atacara sin motivo, eso lo tenía claro. Si no había reaccionado violentamente conmigo, quien le había lanzado algo a la espalda sin pensarlo dos veces, mucho menos lo haría con Sara, quien había evitado cualqui