Retrocedí unos pasos, tratando de esquivar al hombre que avanzaba hacia nosotros con movimientos ágiles y depredadores. Su figura se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos, apareciendo detrás de Rasen antes de que pudiera reaccionar.
—Inténtalo de nuevo, y ese humano al lado tuyo morirá. ¿Acaso Lionel no te dijo con quién tratarías? Yo decido quién es bienvenido en mi territorio. —Su voz era un susurro afilado, pero la amenaza en sus palabras era inconfundible.
Estupefacta, giré la cabeza y se