Los que caminan entre lobos, no escapan de su sombra.
Los que aman entre bestias, se convierten en leyenda.
El viento silbaba entre las montañas, arrastrando un eco de lamentos antiguos, como susurros de almas olvidadas. En lo profundo de un bosque oscuro, temido por todos, un hombre se arrodillaba frente a un altar cubierto de musgo y polvo, iluminado solo por el resplandor menguante de una luna teñida de rojo.
Su cabello, antaño negro como la noche, ahora era gris ceniza, y sus ojos, una vez l