La bruma de la madrugada envolvía el campamento, ahogando el aire con una mezcla de humedad y tensión. Cada rincón parecía cargado de secretos, cada sombra ocultaba traiciones a punto de revelarse. Zaira caminaba con pasos firmes junto a Sanathiel, pero su mente era un torbellino. La imagen de la medalla lunar y la advertencia de la bruja seguían grabadas en su memoria, como una marca que no podía borrar.
—Necesito tiempo para pensar, —murmuró, soltando la mano de Sanathiel al entrar en el camp