45. LA COMPASIÓN
El abrazo que pudo durar unos simples minutos, duro realmente horas, Jasha no soltó a Irina hasta que esta dejo de llorar y empezó a respirar con normalidad.
—Alek —Irina pareció conectar de nuevo con la realidad—. Me olvide por completo del niño y yo...
Jasha comprendió y afirmó con su cabeza.
—Se fue con su abuela, ellos están... Lejos —se separó rápidamente de ella, porque era demasiada tentación y había usado todo su autocontrol para no hacer más con Irina.
El calor se había propagado por