146. ANTES DE QUE TODO ESTALLE
La mañana llegó demasiado silenciosa.
Y eso… en una familia como aquella, nunca era buena señal.
La mansión seguía llena de vida, de empleados caminando por los enormes pasillos, del sonido lejano de vajilla fina y conversaciones suaves. Pero debajo de todo eso… había tensión.
Una que podía sentirse en el aire.
Como pólvora.
Sofía despertó lentamente entre los brazos de Alek.
El rubio seguía dormido, aunque incluso así parecía incapaz de relajarse por completo. Su brazo rodeaba con fuerza la ci