140. UNA FAMILIA PRECIOSA
El rubio sintió que su mundo se derrumbaba, que las lagrimas estaban por escapar de sus ojos y que la fuerza de su cuerpo se iba.
Sería menos dolorosa una bala en el pecho, pensó con desgano.
Intento hablar, pero tuvo que aclararse la garganta en más de una ocasión.
—Claro, yo... Espero que... ¿A dónde piensan ir? —pregunto con un nudo grueso en su garganta.
Pero Stacy no dijo nada, solo guardo silencio y estiro su mano para acariciar la mejilla de Lev, el rubio se inclino un poco y bajo su c