131. REFRESCANTE
—Tenemos que correr —le dijo Masha a Matteo con una sonrisa casi loca en su rostro.
Los soldados llegaron y la explosión se escucho no mucho camino después de lo que ellos habían corrido, sin embargo eso no detuvo a Matteo que tiraba con fuerza de Masha y la tiraba hacía donde el daba pasos, siempre había sido un buen niño explorador, así que aprenderse el mapa y lograr llegar a la pista no era una tarea dificil para alguien como él.
—Vamos a...
Sin embargo los dos cayeron por un pequeño pero