Leonardo
Me encuentro frente a la casa de los padres de Camille y sintiéndome nervioso por primera vez en muchos años, toco a la puerta esperando que sea ella quien me reciba, no obstante, cuando una mujer mayor y bastante amable es la que me abre, una profunda decepción me invade, sin embargo, para gran sorpresa mía me permite pasar al instante.
Tomo asiento y, mientras espero que le avisen a Camille que he venido a verla, aparecen dos hombres jóvenes, pero al mismo tiempo un poco más grandes