58. Avergonzado
Stefan.
Permanezco rígido en mi lugar, mientras más habla Alessandro comienzo a sentir un calor cada vez más sofocante, de la vergüenza, jamás me había sentido tan apenado en mi vida, con ganas de morirme si es posible, prefería morir que aguantar esta vergüenza, Renata también parece estar muriendo de pena, no me siento tan exagerado a decir que prefiero morir que enfrentarme a esto, ya que ella estaba más que dispuesta de contraer matrimonio con tal de no afrontar esta situación.
Entonces