54. Más que un sueño
Esto debe ser una broma, un producto de mi imaginación, el agarre de mis manos afloja y la manzana caer rodando por el suelo, el sonido se pierde entre el canto de la tormenta. Me quedo fría en donde estoy, la mano de Stefan acaricia mi abdomen y su rostro está tan cerca de mi oído, baja acariciándome el cuello con la punta de la nariz.
Una corriente eléctrica me recorre el cuerpo, los puntos donde su piel se encuentran directamente con la mía arden y vibran bajo su tacto, él inhala mi aroma