—Ciertamente y lamento profundamente que eso se presentara de esa manera. —respondió Milán no sosteniendo la mirada hacia Caleb—. Aunque creo que deberíamos hablar al respecto y hacerte de la idea que Rous. ¡Por lo menos esta Rous! No será solo para ti.
Caleb soltó los documentos y se acercó de manera muy desafiante hacia Milán, la mirada lo decía todo. —¿Por qué mencionas que por lo menos esta Rous no será mía? —Milán bajo la mirada y como aceptando algo que no debía pronunciar—. ¿Debería sabe